atarEs mi banda sonora.
Hoy abrí todas las ventanas porque el viento en la parcela estaba como si hubiese llovido y fuese como septiembre. Encontré The Josua 3, en youtube. Puse los audifonos nuevos del iphone y le dí.
Cuando me creía escritor, y pensaba que iba a ser escritor, es decir entre los 16 y los 20, hacía lo mismo en un departamento en Algarrobo apretujado junto a un cerro y el mar a no más de 30 metros de distancia.
Tenía el cassette que hablaba del árbol que encontraron perdidos estos tipajos en Arizona.
¿Qué fucking cosa hará Bono a esta hora?, ¿sabrá que escucho su música que me estimula a ser un drummer con el teclado blanco?
Cumplí 42, osea, si me lanzo a ser escritor debería partir pronto, sino se me pasará la vieja. Por eso estoy escribiendo cada día Café Amargo, tengo a sus protagonistas en el borde del mar en La Herradura donde fui hace unas semanas a más que nada mirar la forma de las calles, la textura de la atmosfera. ¿Se medirá?
No lo sé, pero ando esponja observando cosas: en mi parcela los grillos les dió por parlotear de lunes a domingo las 24 horas. No sé si tiene que ver con el calendario maya, pero dele que dele. La Locura ha pasado a ser un condimiento diario, por ejemplo me zambullo en Irving y busco entrevistas, hasta me gustó su casa que vi en un reportaje, y vi su cameo en la película El mundo según Garp, en la que hasta hace una aparición como el árbitro de lucha de Garp.
Lo mismo con Fuguet, pero no tan famoso pero con un verso de cool, así como aquí te las traigo Peter. Y hasta estoy leyendo unos cuentos de Bolaño que me hacen cambiar la redacción y hacer las frases más largas. Soy de frases cortas, muchos puntos.
Y suena U2, en que encuentro que todos sus campeones son épicas y que me llevarán a sentarme junto a Vargas Llosa, Neruda, García.
Bueno, u2, me hace soñar, y eso que no he fumado nada.
No fumo, me puedo quedar chico.

Anuncios